Periodismo inmersivo

Estephany Vz
12 min readFeb 23, 2021

Un una nueva manera de contar historias, situándonos en la piel de los hechos ocurridos.

Eres un reportero de guerra transmitiendo desde Alepo, todo va bien, hay un mercado concurrido a tu derecha, unos niños cantan, juegan y ríen a tu izquierda. De pronto, todo se vuelve confuso, escuchas la primera bomba, observas gente corriendo a tu alrededor, tu corazón comienza a acelerarse, te invade la necesidad de sobrevivir y comienzas a sentirte en la piel de un refugiado.

Los seres humanos siempre tenemos esa necesidad de contar historias, cada periodista tiene una sensibilidad y manera única de transmitir estas narraciones, en la búsqueda constante de transmitir estas vivencias y lograr en el espectador una empatía surgen nuevas prácticas periodísticas.

Así nace un nuevo género periodístico llamado “periodismo inmersivo”, no estas ahí literalmente, tienes puestos tus lentes de realidad virtual y estas viendo un escenario creado, el cual te invita a vivirlo en primera persona.

Cuando hablamos de 360º se podría denominar que desaparece el encuadre y el detrás de cámaras, esto siendo sustituido por el concepto de entorno. A diferencia de lo que sucede en el encuadre desde el control que tiene un director, donde se pierde la posibilidad de contar qué es lo que pasa alrededor y detrás de él, en el periodismo inmersivo 360º pasa a ser del espectador quien puede vivir la historia eligiendo su propia visualización generando una experiencia vívida y más realista.

Generando la sensación de estar en un espacio que no es real pero sumergido como si lo fuera, los elementos multimedia que acompañan esta experiencia son vitales para transmitir al espectador la sensación de estar presente, esto genera que la línea que separa el mundo de la narración al mundo real se vuelva cada vez más delgada conforme avanza el relato.

Este periodismo es un fenómeno único que debe distinguirse por la participación en el entorno retratado, la sensación de estar dentro del entorno virtual puede provocar que el espectador responda al mismo como si fuera real, en contraparte con otras maneras habituales de contar una historia, esta nueva vertiente genera en el observador la percepción de encontrarse realmente presente en una realidad que está siendo solo representada, lo que favorece a una apreciación más significativa y consiente de ella.

El nacimiento de una serie de tecnologías inmersivas impulso la aparición de este nuevo formato periodístico creado a partir audios interactivos y sensoriales, videos y fotografías en 360 grados al igual que la realidad aumentada, esto ayudó al espectador a situarse en experiencias con la misma facilidad que lo haría en un entorno real.

En 2010, la investigadora y periodista Nonny de la Peña hace alusión por primera vez al concepto de periodismo inmersivo como “la producción de noticias de un modo en el que las personas pueden obtener experiencias en primera persona de los eventos o situaciones descritas en ellas”.

El concepto “inmersivo‘’ el cual la periodista Eva Domínguez lo describe cómo “estar sumergido en algo”, ya sea un líquido, un entorno determinado o un ambiente real o imaginario usa la realidad virtual como una herramienta de sensibilización social, la cual es utilizada para explorar el uso de esta corriente tecnológica e innovadora que ha abierto un nuevo sendero de oportunidades al momento de contar historias. Al mismo tiempo, y según dichos autores, este tipo de producciones generan una mayor implicación de la audiencia ya que el periodista utiliza estos recursos para transmitir de manera sumergida y vivencial una historia que interpreta y reconstruye para posteriormente mostrársela al consumidor y que el la viva de manera realista y única, fomentando la empatía de las situaciones contadas.

El periodismo inmersivo surgió a principios del siglo XX como una forma de redacción que ayudaba a la inmersión del lector. Sin embargo, ha estado en constante evolución en el mundo digital. Viviendo en una realidad de transformación y búsqueda constante de innovación, diversos periodistas han optado por romper con la creación de relatos informativos tradicionales.

En 2007, Nonny de la Peña introduce el concepto de periodismo inmersivo en el artículo “Immersive journalism: Immersive virtual reality for the first-person experience of news”. En el que aborda el periodismo inmersivo como “la producción de noticias de un modo en el que las personas pueden obtener experiencias en primera persona de los eventos o situaciones descritos en las noticias”.

Este año (2007) se puede denominar como el año del comienzo del llamado periodismo inmersivo ya que es en ese momento cuando la investigadora Nonny de la Peña, en la Universidad del Sur de California, inicia los primeros experimentos realizados a través del equipo de trabajo The Emblematic Group, precursor en la creación de narraciones inmersivas.

Igualmente existen otras apariciones del periodismo inmersivo que valen la pena recalcar, el 22 de septiembre de 2014, nace Harvest of change por Des Moines Register que muestra una granja recreada con realidad virtual. De la misma manera, el 6 de diciembre de 2014, una empresa de radiotelevisión pública de Finlandia publicó la primera vivencia sumergida de un suceso real en 360 grados. Ambas piezas también contribuyeron a abrir el camino para nuevas creaciones que, poco a poco irían mejorando su calidad y dando paso a la elaboración de productos más elaborados.

Nonny de la Peña argumenta que este nexo entre el espectador y la historia se logran conseguir a través de distintos tipos de inmersión. Peña senalá que según los elementos que entren en juego, se distinguen dos niveles de periodismo inmersivo:

1. El periodismo inmersivo de bajo nivel (low level immersive journalism), también denominado como periodismo interactivo, y

2. El periodismo inmersivo de nivel más profundo (deep immersive journalism) que se podría interpretar cómo la participación total y la observación total del espectador.

Una de sus principales características es lo mencionado anteriormente, una ruptura del encuadre tradicional, este es uno de los rasgos más notables del reportaje inmersivo. Mientras que en el vídeo tradicional el encuadre es determinado por la planeación previa del espacio a reproducir a través de un marco, normalmente rectangular, en este reportaje no existe dicha limitación. El receptor se encuentra frente un escenario esférico el cual puede recorrer libremente en su totalidad moviendo la cabeza y/o girando. Desaparece la diferencia entre dentro y fuera de campo ya que la escena se muestra en su totalidad. Esto a su vez implica, que el periodista muestra la escena como una gran esfera en 360º.

Otra característica destacada es el control que se le otorga al espectador para dominar el ángulo hacia el que quiere guiar la mirada. Gracias al sistema de lentes 360º este ángulo puede ser alterado al mover su cabeza hacia diferentes lados. Esto es muy importante ya que genera un cambio en el modo en que vive las historias.

Respecto a los tipos y niveles de inmersión en las narrativas, se percibe una mejor ejecución de la inmersión espacial en los contenidos 360 . En este caso, los videos transportan visualmente el usuario a otro contexto espacial a través de los niveles de presencia y simulación, que posibilita al usuario tener la sensación de estar en un ambiente externo. Además, el uso de escenarios gráficos del mundo físico asociado a los movimientos en continuidad y al dinamismo de las escenas favorece la sensación de presencia en el ambiente, inclusive en los videos sin una diversidad de recursos narrativos.

Por otra parte el sonido también es un elemento fundamental para este tipo de reportajes. Diversos autores convergen en acentuar la importancia del sonido dentro de un entorno virtual, ya que es un factor fundamental al momento de contar una historia pues suele ser el hilo conductor de la narración, aportando realismo y generando una experiencia más satisfactoria.

En la última década, la evolución de la tecnología ha contribuido a que en algunos medios periodísticos se haya consolidado el reportaje inmersivo con vídeo en 360º, el cual tiene la capacidad de llevarnos como espectadores, haciéndonos sentir una potencia empática, no solo conociendo la historia si no siendo participe activo de ella, generando una cercanía única y permitiendo que nos transportemos de nuestra realidad al escenario donde están sucediendo los hechos.

Es un “viaje” hacia el interior de la narrativa el cual se genera por una ruptura de la barrera física impuesta por la pantalla o proyección. El espectador experimenta la sensación de ocupar con su cuerpo el espacio creado con tecnología digital, y a su vez, contar con la libertad de moverse por el escenario recreado.

Al colocarse los lentes de realidad virtual, el presente poco a poco se aleja de su realidad sumergiéndose en la historia, hasta formar parte de ella; Observa el nuevo entorno desde una visión en primera persona e, incluso, puede verse representado a través de un alter ego que, en entornos virtuales, se denomina avatar. Estas dos grandes cualidades son diferenciadores del reportaje inmersivo.

En relación con la representación del espacio, el empleo del vídeo 360º supone una fractura de los límites forzados a través del marco tradicional, de modo que logra crear una imagen continua sin principio ni fin que produce la ilusión de continuidad visual. Al igual que ocurre con la fotografía panorámica, frente a la propuesta selectiva y limitada del encuadre clásico, el vídeo 360º restablece la visión circular de forma unitaria y completa.

Igualmente, el espectador percibe la realidad plasmada como si se ubicará en el centro mismo de la acción. La pantalla desde la que se exponen las imágenes es casi imperceptible gracias al uso de un visor estereoscópico, de modo que la realidad representada sustituye a la realidad física y los límites entre ambos mundos se desvanecen.

En el caso de dicho periodismo, la técnica implicada en la grabación en 360º impide hablar de filmación panorámica. El giro de la cámara sobre su propio eje añade partes de espacio, ya sea en horizontal o en vertical, no puede darse dado que su principal cualidad se basa en la captación espacial completa la cual es interpretada en un escenario esférico.

Aunque los sistemas de inmersión pueden llegar a ser realmente complejos, el reportaje inmersivo requiere de un sistema básico que se compone de tres elementos fundamentales:

Por otro lado la experiencia humana en entornos virtuales esta centrada en el concepto de presencia, también denominada como “presencia experiencial”, en la cual el espectador entra en un estado mental en el que el usuario se siente físicamente presente en el entorno creado digitalmente.

El concepto de presencia es de suma importancia dentro del reportaje inmersivo ya que concede al periodista la condición de “transportar” al espectador al lugar donde se produce la noticia y así experimentar el contexto de los eventos como si se encontrara allí.

Esta presencia también fomenta una mayor empatía a través de la identificación con los personajes, este tipo de periodismo da apertura al receptor para acercarse a los sentimientos y emociones que acompañan la noticia ya que el espectador no es limitado a leer los acontecimientos del relato informativo como un consumidor frente a un dispositivo, algo propio de los modelos de consumo tradicionales, esté puede traspasar la frontera y transportarse a un escenario virtual para ser testigo en primera persona de los eventos del relato informativo. A pesar de no ser una transportación real, sino mediada y simulada.

Esta proximidad con los hechos y con los sujetos del relato, favorece la experimentación de empatía, por ello se dice que la realidad virtual tiene dos super poderes: Uno es poder viajar en el tiempo y el espacio, el otro, es la empatía, porque no es lo mismo ver una foto de un acontecimiento que estar allí, viviendo en primera persona los hechos.

Y es que cuando el usuario se encuentra inmerso en un contexto y forma parte de él, empatiza mucho más con la historia que se le presenta, por eso, el periodismo inmersivo va más allá de los videojuegos o entretenimiento, también habla sobre denuncia social.

Para poder dar a conocer más sobre este periodismo es necesario no dejarlo solo en textos, también compartir ejemplos, algunos de los contenidos más destacados en este genero son:

Clouds Over Sidra

Documental sobre Sidra, una niña de 12 años de edad que ha vivido dos años en un campo de refugiados por culpa de la guerra. Narra su testimonio al lado de su familia. A pesar de vivir en un lugar temporal, habla de él como si fuera su hogar. Cuenta sus días en la escuela, lo que aprenden sus compañeros y sobre algunos niños que deciden no estudiar.

A través de este proyecto, Naciones Unidas le entrega al resto del mundo esta experiencia audiovisual cuyo objetivo es concientizar a los usuarios de las condiciones en las que viven los refugiados de todo el mundo.

The Fight for Falluja

Esta filme de realidad virtual te transporta directamente al centro violento del caos. “The Fight for Falluja” permite a los espectadores experimentar de primera mano, el impulso para retomar la ciudad y las secuelas, no solo de esa batalla donde los iraquíes libraron con las fuerzas de ISIS, para retomar el territorio, sino de la guerra más grande que ha devastado toda la región.

World of Vodou Healing in Haiti

Lucy Walker, en busca de curación en Haití. Viaja al corazón de Port-au-Prince, Haití, para unirse a la sacerdotisa Manbo Katy, quien invoca a los espíritus para ayudar a sanar a su comunidad. Este filme te muestra como seis años después del terremoto de 2010, que mató a más de 160.000 y dejó a más de un millón de personas sin hogar, Haití todavía necesita urgentemente sanación física, emocional y espiritual.

Es vital comprender y conocer las herramientas tecnológicas que se tienen en esta era para contar mejores historias, las cuales mantengan al espectador bajo un panorama único.

El periodismo está avanzando y adaptándose a nuevas tecnologías que ayudan a renovar la manera de contar nuevas historias, por ejemplo el periodismo 360º que tiene esa caracteristíca distinguida de ponernos en la situación permitiendo no solo observar siendo un sujeto pasivo, sino interactuar convirtiéndonos en un sujeto activo.

Es importante resaltar que el periodismo inmersivo 360º debe ligarse a las buenas prácticas periodistícas y utilizar estas herramientas para poder situar que el escenario representado corresponda verazmente con la realidad, cualquier escenario creado que no es captado por la cámara, debe ser representado con la mayor exactitud posible asegurando que las historias impactantes se construyen con integridad, de no ser así, se aconseja advertir al consumidor sobre aquellos momentos en los que se haya cambiado alguna parte del relato.

El periodismo inmersivo es una forma narrativa que busca la inmersión a través de técnicas interactivas y visuales consistentes en fomentar el rol activo del usuario en el relato y una experiencia sensorial de exploración del espacio.

El periodismo inmersivo 360º no es hacer un video 360º, es utilizar las herramientas tecnológicas para que a través de ellas se sitúa al espectador en en la piel de la historia, poner dichas herramientas a la disposición de otras generaciones es fundamental para crear visiones futuras del mundo y contar historias conforme evoluciona nuestra huella como seres humanos.

Bibliografía

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